Editoriales
Publicado el 02/03/2005 4:06 PM EST
Los inmigrantes latinos, estamos cansados de escuchar, que este país vive y crece, gracias a nuestra mano de obra.
Según los dicen los propios estadounideneses, somos quienes hacemos, el trabajo que los ellos se niegan a hacer.
Recientes declaraciones del presidente Bush, indican exactamente lo mismo. Él reconoce públicamente, que nosotros, somos el brazo ejecutor de la economía de este país. En sus declaraciones acerca de su propuesta de reforma migratoria, plantea nuestra importancia tanto en los sectores agrícolas, como en los de servicios.
Tan importantes somos, que cada día nos cierran más las puertas.
Cada vez es más complicado conseguir una residencia legal, ni hablar de permisos de trabajo, licencias o seguros médicos.
Uno se ve atado de pies y de manos.
Se habla de la famosa reforma migratoria, que supuestamente, es prioridad del segundo mandato presidencial.
Una reforma que desde un principio, selecciona con cuenta gotas a los que puedan calificar en ella, y está absolutamente limitada en tiempo.
El presidente Bush, habla de su plan, desde hace un año, donde en una esperada conferencia de prensa, esperada por los latinos, propuso que los trabajadores indocumentados, que realicen trabajos que NO PUEDAN HACER LOS TRABAJADORES LEGALES, puedan obtener una visa de trabajo por un período de tres años, visa, que según su propuesta, podría ser renovable una única vez.
La mencionada propuesta, llamada popularmente “la Reforma Migratoria de Bush” hasta el momento no ha hecho más que sembrar las esperanzas de unos, que por no tener otra alternativa, se conforman con recoger las migajas, que estos grandes señores, quieren darnos por caridad.
Usan la caridad con nosotros, que supuestamente, y según sus propias declaraciones, somos una parte importante en la economía del país.
Quen los entiende?
Por un lado, es invalorable nuestro aporte, y por el otro, no vamos a ser premiados por vivir en este país de manera ilegal.
Cada vez que se hace referencia a esta reforma, se recalca que no va a haber una amnistía, ya que no se debe premiar a los que quebrantan la ley.
Incluso, un amplio sector del gobierno, sacude sus sillas en contra de una propuesta que, aun no ha sacado nada en claro.
No se sabe si saldrá, no se sabe cuando, y no se sabe a ciencia cierta quienes pueden o no aplicar.
Lo que sí sabemos, y estamos seguros, es que los latinos, somos una de las ramas escenciales, en la economía del Tío Sam.