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El mayor orgullo es creer que se ha llegado a la cima en algún aspecto en la vida. Vana ilusión. El filósofo griego Sócrates expresó: “Solo sé que nada sé”. Esto es humildad. He tenido la oportunidad de compartir con gentes de diversos orígenes culturales y sociales de diversos países, como también diferentes creencias e ideas religiosas o políticas incluso seguidores de actividades, hobbies y equipos deportivos. Suele suceder que consideramos nuestra elección la mejor y única, la más acertada, estamos en el cumbre de la verdad. Vana ilusión. Quien se crea que llegó a la cumbre, el desafío es mayor de lo que piensa pues siempre habrá detrás suyo personas que vienen con más ganas, lo sobrepasarán y lo dejarán atrás. No sabía tanto. Una nueva invitación hay en El Camino: considerarse un Eterno Aprendíz, mantener la curiosidad y las ganas de saber qué hay detrás de cada montaña de tal manera que nos mueva una fuerza permanente, sin quedarnos quietos jamás, eso sí, si perder la Paz y la Armonía por causa de ansiedades sin necesidad. Cuando era niño pensaba que el mundo se acababa en los límites de la ciudad donde nací. Un día afortunado mis padres decidieron, cuando tenía 5 anos, que me educara en la capital del país. Otro día un hermano del alma me invitó a salir de las fronteras y hoy, reconociendo la belleza extraordinaria de donde provengo, tengo la absoluta certeza de que jamás regresaré y que antes de partir de esta experiencia de vida habré conocido otros paisajes que me asombrarán. Hace apenas un instante, unos cientos de miles de millones de millones de años, la Conciencia que me habita y que realmente es quién soy, empezó un viaje casi eterno por la creación. Conoció el mundo de los reinos mineral, vegetal y animal. Poco después, hace solo cientos de miles de millones de años, un día único en El Camino, vivió la primer experiencia del recorrido como Humano, y en eso lleva un buen tiempo, aprendiendo a Amar y a Ser Feliz, donde quiera que esté, sean cuales sean las condiciones, sin importar si me gustan o no, aceptarlas y vivirlas como parte de un aprendizaje maravilloso en el cual la posición más modesta es la de considerarse un alumno, indisciplinado la mas de las veces, mas siempre con ganas de aprender y preguntando diariamente en el único libro vivo que escribe para cada uno quien decidió que empezáramos aquel viaje, hace ya todo ese tiempo: La Vida. Todo aquello que llamamos en nuestra cultura “pecado” solo son errores del aprendizaje. Un día, dentro de poco, podremos enseñar a otros. Llega a Maestro no quien no comete errores sino quien ya los cometió todos.
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