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Muéstrame, o Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día. Salmo 25:4-5. Conocer la Palabra de Dios, abrir nuestra mente y nuestros corazones a ella, nos hará entender y conocer a Dios y entrar en una relación intima con El. Estamos viviendo tiempos difíciles, donde la gente no sabe a donde va, una generación moderna, un mundo donde todo hoy se cuestiona y cada quien tiene su propia opinión, donde la razón, la ciencia y la tecnología, son la base para la vida de millones de personas. Las consecuencias de no conocer la Biblia pueden ser devastadoras. A menudo hemos vivido la vida como si pudiéramos manejarla tranquilamente sin su ayuda. Hemos sido como ovejas descarriadas. Nos hemos apartado de nuestro Creador. ¿Qué hará una sociedad sin conocer la Palabra. Conocer la obra de Cristo en la cruz, es conocer a Dios. Y esto lo encontrará a través de la Biblia, al leerla nace nuestra fe, se nutre, se profundiza nuestro entendimiento. Regálese la oportunidad de conocer a Dios a través de la Biblia. Encontrará solución a sus preguntas, y no solo eso; la posibilidad de transformar el mundo se nos hace evidente. La prueba más grande de poder vencer al conocer la Palabra nos la da Jesús, cuando el fue tentado por Satanás le dijo: Escrito está. Conozca la Palabra usted también y podrá decir lo mismo. Ore a Dios antes de comenzar a leer y pida que le ilumine, que le instruya y usted entenderá. El salmista decía: Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. Sal.119:105. Es el tiempo en que el Señor está pidiendo que le conozcas, ven a El. Y recuerde: Haga de Jesucristo y de la Palabra de Dios su estilo de vida.
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