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El ser madre y la experiencia han hecho cambiar algunos mitos que solía tener con respecto a la crianza de los hijos. Hay varios mitos que debemos cambiar, porque si no los cambiamos nos estancaremos y nos encerraremos en nosotros mismos y a nuestras familias. Hay muchos mitos de acuerdo al país de donde es usted pero hay tres en particular de los que quiero escribir. Numero uno: Implicación Total de los Padres. Este mito afirma que los buenos padres se involucran totalmente con sus hijos. Usted necesita estar involucrado con sus hijos, pero no necesita que sea de una forma total hasta el punto de que ellos sean el centro de su atención cada minuto del día. El involucrarse en exceso puede producir demasiadas expectativas y demandas en un niño por todos los sacrificios que los padres hacen. Por ejemplo: ¿No te das cuenta de todo lo que estoy haciendo por ti?. La comunicación del padre o la madre puede reflejar lástima de sí mismo, sufrimiento o culpa con el fin de controlar a su hijo. Los padres demasiado atentos dan y dan a sus hijos sin enseñarles a responsabilizarse por sí mismos y por sus necesidades cuando ya son lo suficiente grandes. Estos padre por lo general se sienten culpables de tomar una noche libre o un fin de semana con su pareja. Cuando usted empieza a sentirse indispensable para sus hijos, terminará en un círculo vicioso de fatiga y culpa. Voy a dar algunas señales, de ser un padre demasiado involucrado: Usted insiste que sus hijos se coman todo lo que tienen en el plato. Restringe a su hijo de algunas actividades, porque tiene miedo que se lastime. Usted actúa como la nana de su hijo: Lo viste, le amarra los zapatos. No le da responsabilidades en el hogar. Entre otras. El segundo mito: Declarar que el éxito o fracaso del niño depende únicamente de los padres. Usted se da cuenta por su conversación: ¿Qué hicimos equivocado? ¿Cómo nos ha podido pasar esto? Usted es responsable de amarlos, cuidarlos y rodearlos de un ambiente positivo y educativo. Pero uno no es responsable por la dirección que ellos escojan en su vida. El tercer mito: Es considerar que la crianza de los hijos es un trabajo totalmente valioso y que usted siempre disfrutará a los hijos. Esta idea es verdadera en parte. Habrá tiempos de frustración, enojo, decepción. Desdichadamente, muchos padres comunican a sus hijos su decepción a través de comentarios como: “ Nunca pensé que criarte sería una tarea tan difícil: decidimos no tener más hijos” “ Espero con ansias el día que estes en la escuela, así puedo salir de la casa y volver al trabajo” Estos comentarios sean que se pronuncien en un momento de frustración o en broma, puede tomarle a sus hijos años para recuperarse. ¿Por qué la crianza de los hijos es menos que un disfrute total? Cuando los resultados que esperamos de la crianza de los hijos no son lo que esperábamos. Un niño demanda mucho tiempo de sus padres. Los padres pronto aprenden que su tiempo ya no es el suyo nunca más. La comunicación con los niños es diferente a la comunicación con los adultos. La crianza de los hijos restringe las actividades, en especial para las madres. ¿ Está usted como padre o madre constantemente fatigado y atormentado por sentimientos de resentimiento, culpabilidad, frustración y enojo? Revise sus creencias y expectativas acerca de la crianza de sus hijos.
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