|
Trabajando en un proyecto con unos amigos decidimos comenzar por limpiar nuestra casa refiriéndonos a nuestras vidas. Y esto me ha hecho recordar hechos de mi pasado que ya no recordaba o que había tenido guardado sin atreverme a mover. Pero después de algunos meses agradezco esta ayuda porque los seres humanos necesitamos organizar nuestra vida. Es como tener un closet lleno de ropa que no usamos porque esta rota, manchada, pasada de moda o simplemente ya no nos queda bien y sin embargo la mantenemos ahí con la esperanza de que algún día nos vuelva a servir. Mantenemos recuerdos, vivencias, que nos hacen daño porque no nos permite seguir adelante y afecta nuestras decisiones, relaciones y forma de actuar. Mantenemos recuerdos de relaciones pasadas que ya no son o nunca pudieron ser como presentes. Mantenemos rencores por personas u hechos que ya no están y por las cuales nos mantenemos enraizados sin poder movernos llenando nuestro corazón de dolor y enfermedades. Generalizamos experiencias pasadas en nuestras relaciones que lo único que nos lleva es a nuevas frustraciones. Limpiar nuestra casa o vida es una tarea dura, porque desgasta, causa dolor, amargura, rechazo pero después se puede disfrutar de lo que nos rodea. El limpiar nuestra vida nos permite sacar lo que nos hace daño o que esta ahí pero no lo usamos y nos permite dejar solo lo necesario para vivir bien. Es decir necesitamos sacar resentimientos, odios, infidelidades, amarguras, desconfianza, complejos, insatisfacciones, dolor. Cuando limpiamos nuestra casa botamos lo que no nos sirve, así lo podemos hacer con nuestra vida, sacar lo que nos estorba y no nos deja vivir en paz. Si nos damos cuenta limpiar nuestra casa implica tomar decisiones de lo que vamos a dejar y de que nos vamos a deshacer. A mi me sirvió limpiar, me siento libre de muchas cosas que no debía tener conmigo. Ahora tengo mucho espacio para cosas nuevas. Cosas que van a venir y que voy a tener la decisión de donde colocarlas. La vida es tan corta, se nos va tan rápido que tenemos que tener un equipaje ligero o de lo contrario nos va a pesar tanto que no lo vamos a poder llevar. Siempre he dicho: cuando llegamos aquí veníamos con una maleta o sin ella, pero no traíamos maletas rotas o llenas de polvo. Hay que dejar atrás lo que no nos sirve, lo que nos pesa. No debemos cargar más las maletas viejas y rotas. Esta limpieza de casa nos va a servir para ayudar a otros a arreglar su propia casa ya que no saben como hacerlo.
|
|