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Muchos matrimonies se caracterizan por las constantes peleas y discusiones en lugar de caracterizarse por la paz y la armonía. Hay personas que hacen su vida y la del otro tan miserable, es como si se dijeran “No merezco ser feliz”. Las parejas que han llegado a la armonía, no son aquellas que son iguales, o tienen los mismos gustos, o piensan igual. Son las parejas que han traído sus diferencias, sus experiencias, su cultura, y han aprendido a aceptar, comprender y complementarse. Ninguna pareja puede decir “Nunca hemos tenido conflictos”, porque estamos conviviendo con otro ser humano con crianza, experiencias, dolores, resentimientos, que va a traer a la nueva relación. Muchas parejas tratan de suprimir los conflictos pero ellos siguen vivos y tarde o temprano van a surgir. Otras parejas resuelven sus problemas expresando abiertamente toda su inconformidad sin importar la forma y como lo dicen. El conflicto surge porque percibimos a la gente y las situaciones de acuerdo a nuestras propias experiencias. Luchamos por suplir nuestras necesidades psicológicas, de seguridad, de amor y pertenencia. Hay que buscar soluciones y hay que comenzar por fijarse que es lo que hace de manera diferente durante los tiempos cuando no hay discusiones, es decir cuando se llevan bien. Siempre nos concentramos en quien comenzó el conflicto, pero lo que hay que ver es porque y como termina el conflicto. Fijarse en donde se producen los conflictos también es importante porque puede ayudar a romper el ciclo. ¿Dónde suceden la mayoría de los conflictos? ¿En el comedor, en la cocina, en la habitación? Esto ayudara a buscar otra ubicación, y a comenzar a discutir de otra forma y buscar soluciones. Descubra cuando se producen los conflictos y pónganse de acuerdo para no discutir los problemas en ese momento. Inclusive se pueden crear reglas para la discusión, por ejemplo: No hablar mas de 20 segundos, repetir lo que ha dicho el otro antes de hablar y tomarse de las manos mientras discuten. Recuerden que lo que hasta a ahora han hecho no ha funcionado, entonces ¿Porque continuar con lo mismo y seguir siendo una familia que engrosa las estadísticas? Como perros y gatos, ¿Es lo que deseamos continuar siendo? ¿O deseamos tomar posiciones y decidir cambiar y tener la calidad de vida que merece nuestra familia? Insisto, la única forma es agarrados de la mano de Dios, el nos dice en Proverbios 20:3 “Honra es del hombre dejar la contienda; mas todo insensato se envolverá en ella” y Proverbios 26:21 “El carbón para brasas, y la leña para el fuego; el hombre rencilloso para encender contienda”.
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